jueves

Pensamiento profundo no.1: Ese cafè complicado como los "nuevos tiempos"

Nada tiene de nuevo el tiempo y a la vez lo tiene siempre todo nuevo, ya que cada segundo es nuevo dejando en el pasado el segundo anterior. Sè que debo salir de casa cuando en mi mente no existe otro pensamiento que el de la melancolìa ruimiada una y otra vez haciendo que ningùn segundo sea nuevo, es asì que salgo y pido un"cafè con leche" muy artificalmente llamado "caffe latte" light (por aquello de mi falsa vacuidad) y que la pròxima vez pedirè, ademàs, deslactosado, no por alimentar esa artificiosa superficialidad de la que me he apoderado brevemente, sino màs bien a los problemas gastrointestinales de mi empobrecido estòmago, o tal vez, èste sì se ha creido la broma de mi renovada vacuidad.

A veces el temor a ser descubierta (porque eso del misterio y el suspenso van de la mano conmigo) me hace abstenerme de escribir aquì, porque ademàs, hipòcrita como mi naturaleza de humana dicta, escribir es oficializar cualquier pensamiento del que ya no es posible retractarse o manipular, pero en vista de que mis seguidores, son mi diario, de los que no escondo nada por màs vergonzoso pensamiento o mundana crìtica, se arriegan a entrar aquì, no tengo nada que temer.

Pensamientos profundos, leo los pensamientos profundos de un pesonaje ficticio que por muchas razones me recuerdan a mi misma y entre sus pensamientos, recreados en el mìo propio entrelazo los mìos, aquellos que me quitan el sueño y me provocan ansiedad y temor. El primero de ellos es la inevitabilidad de las consecencias; es gracioso pensar en ellas, me da miedo, me da emociòn y sobre todo me hace sentir respeto, respeto del tiempo y respeto de lo incontrolable, no es que sea yo una persona muy religiosa, de hehcho lo he perdido màs y màs, sutilmente he pasado de ser creyente a ser agnòstica...no, tampoco sè de palabras tècnicas ni tèrminos cientìficos... soy y no soy, soy producto de lo que he sido y a la vez soy lo que jamàs creì convertirme.

Recientemente me he encontrado en un nuevo dilema de mi ser como "persona individual" y sòlo puedo hacerme una pregunta ¿Què necesito? que me lleva a otra ¿ Què hago por obtenerlo? y que indiscutiblemente deriva en otra màs ¿Què hago por obtenerlo?. Bien, necesito escucharme, pero como lo hacìa con ella, que escuchaba con atenciòn, opinaba sin restricciòn y aùn antes de darme el veredicto final, daba yo con èse y el mundo era màs claro y entendible, no, nadie puede ser como ella, por lo tanto ¿Què hago para obtenerlo? Nada, me escondo, eludo, desaparezco. Todos lo malentienden, le dan su propio sentido, y como solemos hacerlo todos los humanos, creen en base a sì mismos y sus acciones. Yo no busco, yo espero. Pero siempre estoy y cuando no tengo nada bueno que ofrecer (que es cuando mi caos personal y mental amenaza con ganar) prefiero no contaminar mi derredor, pues es muy fràgil mantenerse en una posiciòn y en un segundo todo se puede venir abajo.

Todo lo que nos rodea plantea sin discusiòn un espejo de aquello que màs nos pesa en nosotros mismos por lo tanto, despuès de enojarme y hacer corajes por tal o cuàl cosa, desenmraño el sentir y me enfrasco en la necedad de descubrir què hay ahì que traigo a cuestas en mì, ese espejo nunca falla, siemrpe devuelve un reflejo, que si està un poco distorcionado, dice mucho y sobre todo dice cosas que no nos gustarìa saber pero es inegable su exstencia. Lo que obtengo muchas veces es frustraciòn, desesperanza y soledad. Soledad, algo a lo que nunca temì y de lo que hoy soy màs consciente que nunca, trabajo en mi para congraciarme con ella, yo la abrazaba y ahora su abrazo es un tanto sofocante y represor. No permitirè jamàs dejarme abrazar con tanta vehemencia, falta el aire y limita mis acciones, yo quiero respirar y poder y ser capaz de safarme cuando sea necesario.

Por què tendemos a hacer todo tan endemoniadamente complicado, que si la infancia, que si las experiencias, que si no es lo que querìamos, que si no es como esperàbamos...que si...no soy una persona sencilla, soy complicada y me gusta serlo, aunque claro para todo hay un precio doblemente costoso por pagar. Siempre me han gustado las tramas que desentramar, porque me gusta entender y sobre todo conocer, saber que hay debajo, y a un lado y al otro y còmo serìa si no fuera asì, ¿De què me quejo entonces? No es queja, es la bipolaridad que nos da poder expresar, o intentar expresar sentimientos o ideas màs complejas para tratar de borrar nuestra primitividad.

Termino con eso mi periodo de irritabilidad destructiva e intolerante porque como he leido ùltimamente, quiero empezar a construir, eso no significa que en mi afàn de no perderme y desaparecerme de mi misma no tenga aùn el deseo de expresar mis propias opiniones que en este estado de "soledad" impuesta me lleva como nunca a defender. No es personal, o tal vez sì lo es, es una batalla personal por tenerme y seguir estando.

"Tè verde con agua, light" ¿Es que existe el agua light? No, simplemente no ha sido escuchada y entonces a su peticiòn real "Tè verde, frapè, light ( a lo que asumo es, sin crema batida)" la compañera se encarga de traducir como "Tè verde con agua light" No es fàcil encontrar a alguien que escuche lo que decimos y que ademàs llene los espacios mal pronunciados con lo que en verdad quisimos decir, tendrìa que conocernos casi tan mal como nosotros nos conocemos a nosotros mismos y es por eso que te cuento a ti eso que no sè expresar pero que sin embargo, entiendes casi siempre a la perfecciòn. Es por eso que salgo, muy de vez en cuando, de mi enagenaciòn para intercambiarla de la enagenaciòn ajena y pùblica donde, cuando mucho, podemos reconocer los problemas màs importantes limitados a "light" "cafè latte, deslactosado, light" y "bien, mi dìa muy bien gracias" que es la manera, por muy pocos reconocida, de limitarnos y controlarnos y ponerle freno a esos "problemas" màs agobiantes de los que la soluciòn rehuye y que si desvocaramos en frases inonclusas y pensamientos omitidos no obtendremos respuestas inteligentes o consoladoras y preferimos reducirlas a fatuidades y banalidades que creemos, podemos controlar mejor.

Pero còmo pretendemos encontrar pesonas que sepan escchar cuando escucho a una madre "SEBASTIAN!" y segundos despuès "Sebastian!!! Sebi!" ¿Què quieres? Deberìa èl contestar, como si fuera suficiente expresiòn y entendimiento el escuchar su nombre, que vaya a su lado, que deje de necear, que deje de pedir, que deje de molestar...ni yo lo sè. Y tampoco sè porquè resulta tan difìcil ver a futuro, y màs en esta època donde todos tienen terapeutas que atribuyen los problemas de la adultez a la infancia, y a la poca o inexistente comunicaciòn y una mala relaciòn con alguno o los dos progenitores. Deciden sobre aquello que los niños deberìan opinar, què ropa, què escuela, què temores, què no entienden y los dejan decidir sobre cuestiones que no tendrìan ni derecho a opinar, comer saludablemente, obedecer en momentos en los que su integridad y por suepuesto, futuro, pende de la cuerda floja, como por ejemplo, pueden o no decidir si hacer o no caso. Todo eso me hace creer que en el futuro, seràn adultos que solo oyen su voz interior y por lo tanto les son ajenos los que los rodean pero necesitan de ellos como ruido ambiental, que para eso està la tele, mejor prenderla y oye sin escuchar y sin decir "yo creo", por eso, pienso que los sicòlogos estan en su mejor època, son buscados porque escuchan, y escuchan de veras porque en ello se les juega el sueldo, y pueden decirte que si hubieras tenido mejor comunicaciòn con tu padre o madre, tus problemas serìan menores y estos "nuevos adultos" no entienden el mensaje que va de por medio "Si te esfuerzas en tener una mejor comunicaciòn, màs allà de "sòlo" saber el nombre de tus hijos y repetirlo como conjuro cada vez, creyendo que es asì como haces bien tu trabajo de progenitor, tal vez, y solo tal vez, tus hijos no necesiten recurrir a uno como yo que le diga que el problema està en la comunicaciòn".

Tambien es cierto que si bien me gusta esta breve enagenaciòn y voragine de los que son como yo pero no son yo me llega a cansar y marear, tanto grito, tanta palabra dicha a mil revoluciones, tanto "Sebastian, Sebastian, Sebastian!!!" me pone los pelos de punta, nadie repara en los detalles, en el verdadero escuchar y escucharse y llenan de trabalenguas, poses, acentos ficcticios, argot y mucha leche light, pasteles asquerosamente caros de sabor corriente y porciones anorèxicas.


Cafè
caro
barato
intomable
delicioso.

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